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In Discourse on Colonialism (1950), Aimé Césaire viewed the rise of fascism and violence in Europe as inseparable from its colonial past, making it inevitable that imperialism—like a boomerang—would return to devastate its point of origin. Operation Condor’s dark legacy of coordinating the capture, torture, and disappearance of dissidents perpetrated by dictatorial regimes across South America resonates today as new repressive technologies take hold of the region that are clearly learning from this brutal past. From the Cold War to the neoliberal turn, from the School of the Americas to the expansion of corporate militarism and logistical regimes, the convergence of the Prison Industrial Complex (PIC) and Military Industrial Complex (MIC) has shaped how states manage dissent, movement, and life itself. Today, these neocolonial afterlives erupt into new forms of border militarization, algorithmic surveillance, ecological collapse, and the criminalization of migration. But what makes this historical moment different?
As fascist regimes solidify across the hemisphere, these new infrastructures of empire have become more sophisticated, overt, and advanced. Biometric detention centers, forced disappearances, and drone intelligence are now central to how power organizes the world. Mike Davis’s 1995 essay “Beyond Blade Runner” reminds us that the dystopian future is not on the horizon—it is already here, structured by a political economy that relies on specific architectures: racial capitalism, environmental murder, and militarized spatial and urban planning designed to maximize profit extraction and maintain territorial control.
As fascist regimes solidify across the hemisphere, these new infrastructures of empire have become more sophisticated, overt, and advanced.
Perhaps now, more than ever, it is crucial to understand how both rural and urban sites across the Americas have long served as testbeds for technologies of repression and dispossession, where infrastructures and logistics converge to preempt uprisings and control political and spatial mobility. This moment is not only marked by authoritarian resurgence—it is also defined by an intensified capacity to coordinate violence through networks of techno-fascism: from ICE raids tipped by keywords on social media account searches, to unlawful drone surveillance and warfare; from necropolitical AI profiling to the re-circulation of extractive capital, both human and non-human.
The Winter 2025 issue of the NACLA Report will be guest edited by Romina Green Rioja and Sergio Beltrán-García. For this issue, we invite scholars, artists, and activists to interrogate the Americas as both site and system of imperial experimentation and return.
We welcome articles and creative projects that engage, but are not limited to, the following themes:
- Historical comparisons between current U.S. politics and Latin American military regimes
- The material politics within the infrastructures of techno-fascism and algorithmic governance: AI, drones, satellites, optic fiber, power plants, and rare earth extraction
- Counterforensic insights and strategies which expose the black boxes and spatial logistics of neocolonialism
- The School of the Americas and the return of its counterinsurgency legacies, where serious human rights violations are now enacted within the United States, such as disappearances of dissidents
- The visual and aural cultures of American fascisms in Latin America, and its current reactivations in the United States
- Reactivation of World War and Cold War-era legislative acts for population control
- Border regimes, deportation infrastructures, and the management and surveillance of mobility
- The reconfiguration of logistics capitalism and the racialization of supply chains
- Technologies of resistance under fascism through collective action
- Data Subversion: Data Feminism, rethinking Project Cybersyn, and other projects
We want contributors and readers to reflect on how colonial technologies endure, how past and present blur through logistics and control, and how we might imagine a world beyond the new infrastructures of domination. We especially welcome work that bridges disciplines, links history with the contemporary, or emerges from collective struggle and organization. We give preference to articles that are based on original research and interviews, and also welcome artistic and creative proposals.
Please send a brief pitch (250 words) outlining the thrust and tone of your proposed piece and why you are well positioned to write it by May 2 to managing editor Julianne Chandler at jchandler@nacla.org. We will respond to pitches by mid-May. Drafts of accepted articles (2,500-3,500 words) will be due on August 15, 2025.
Las Américas como laboratorio colonial: Boomerangs del Imperio, logísticas de control y el retorno del fascismo
En Discurso sobre el colonialismo (1950), Aimé Césaire consideraba que el ascenso del fascismo y la violencia en Europa eran inseparables de su pasado colonial, por lo que era inevitable que el imperialismo —como un bumerán— regresara para devastar su punto de origen. El oscuro legado de la Operación Cóndor, que coordinaba la captura, tortura y desaparición de disidentes perpetradas por regímenes dictatoriales en toda Sudamérica, resuena hoy en día, a medida que se afianzan en la región nuevas tecnologías represivas que aprenden claramente de este brutal pasado. Desde la Guerra Fría hasta el giro neoliberal, desde la Escuela de las Américas hasta la expansión del militarismo corporativo y los regímenes logísticos, la convergencia del Complejo Industrial Penitenciario (CIP) y el Complejo Industrial Militar (CIM) ha configurado la forma en que los Estados gestionan la disidencia, el movimiento y la vida misma. Hoy, estas secuelas neocoloniales estallan en nuevas formas de militarización fronteriza, vigilancia algorítmica, colapso ecológico y criminalización de la migración. Pero, ¿qué hace diferente a este momento histórico?
A medida que los regímenes fascistas se solidifican en el hemisferio, estas nuevas infraestructuras del imperio se han vuelto más sofisticadas, manifiestas y avanzadas. Los centros de detención biométricos, las desapariciones forzosas y la inteligencia de los aviones no tripulados son ahora fundamentales en la forma en que el poder organiza el mundo. El ensayo de Mike Davis de 1995, “Más allá de Blade Runner”, nos recuerda que el futuro distópico no está en el horizonte ‑sino ya está aquí, estructurado por una economía política que se basa en arquitecturas específicas: el capitalismo racial, el ecocidio y la planificación espacial y urbana militarizada diseñada para maximizar la extracción de beneficios y mantener el control territorial.
Tal vez ahora, más que nunca, es crucial entender cómo los sitios rurales y urbanos a lo largo de las Américas han servido durante mucho tiempo como laboratorios para las tecnologías de represión y despojo.
Tal vez ahora, más que nunca, es crucial entender cómo los sitios rurales y urbanos a lo largo de las Américas han servido durante mucho tiempo como laboratorios para las tecnologías de represión y despojo, donde las infraestructuras y la logística convergen para adelantarse a las resistencias y controlar la movilidad política y espacial. Este momento no sólo está marcado por el resurgimiento autoritario, sino también por la intensificación de la capacidad de coordinar la violencia a través de redes de tecnofascismo: desde las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) basadas en palabras clave de búsquedas en redes sociales, hasta la vigilancia ilegal y guerra con drones; desde la elaboración de perfiles necropolíticos con inteligencia artificial hasta la recirculación del capital extractivo, tanto humano como no humano.
El número de invierno de 2025 del NACLA Report será editado por Romina Green Rioja y Sergio Beltrán-García. Para este número, invitamos a académicos, artistas y activistas a interrogar a las Américas como sitio y sistema de experimentación y retorno imperial.
Son bienvenidos artículos y proyectos creativos que aborden, entre otros, los siguientes temas:
- Comparaciones históricas entre la actual política estadounidense y los regímenes militares latinoamericanos.
- La política material dentro de las infraestructuras del tecnofascismo y la gobernanza algorítmica: IA, drones, satélites, fibra óptica, plantas de energía y extracción de tierras raras.
- Perspectivas y estrategias contraforenses que exponen las cajas negras y la logística espacial del neocolonialismo.
- La Escuela de las Américas y el retorno de sus legados contrainsurgentes, donde ahora se promulgan graves violaciones de los derechos humanos dentro de los Estados Unidos, como las desapariciones de disidentes.
- Las culturas visuales y auditivas de los fascismos norteamericanos en América Latina, y sus reactivaciones actuales en los Estados Unidos.
- Reactivación de actos legislativos de la época de la Guerra Mundial y la Guerra Fría para el control de la población.
- Los regímenes fronterizos, las infraestructuras de deportación y la gestión y vigilancia de la movilidad.
- La reconfiguración del capitalismo logístico y la racialización de las cadenas de suministro.
- Tecnologías de resistencia bajo el fascismo a través de la acción colectiva.
- Subversión de datos: Feminismo de datos, replanteamiento del Proyecto Cybersyn, y otros proyectos.
Queremos que colaboradores y lectores reflexionen sobre cómo perduran las tecnologías coloniales, cómo el pasado y el presente se difuminan a través de la logística y el control, y cómo podríamos imaginar un mundo más allá de las nuevas infraestructuras de dominación. Son especialmente bienvenidos los trabajos que tienden puentes entre disciplinas, vinculan la historia con lo contemporáneo o surgen de la lucha y la organización colectiva. Damos preferencia a los artículos basados en investigaciones y entrevistas originales, y también aceptamos propuestas artísticas y creativas.
Envíen una breve propuesta (250 palabras) antes del 2 de mayo describiendo la idea central y el tono del artículo propuesto y explique por qué está usted en condiciones de escribirlo a Julianne Chandler, editora responsable, a jchandler@nacla.org. Responderemos a las propuestas a mediados de mayo. Los borradores de los artículos aceptados (de 2.500 a 3.500 palabras) deberán enviarse el 15 de agosto de 2025.
