La lucha para abstenerse de la violencia en Colombia

The case of a conscientious objector in Aruaca, Colombia highlights a major legal gap in the Colombian justice system for what is an internationally recognized right.

Nikki Drake

2784La ACOOC y FOR Peace Presence se encuentran con Jefferson Acosta, un objector de consciencia en Colombia (Nikki Drake)

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El joven entra en el salón con el rostro tenso y solemne. Ha estado aquí en el batallón más de tres meses. Él es Jefferson Shayanne Acosta Ortiz, y está en la base del ejército en Saravena, Aruaca, uno de los departamentos más peligrosos de Colombia debido al conflicto entre el ejército y los grupos guerrilleros.

Jefferson fue reclutado en abril, y durante su reclutamiento, expresó su objeción a prestar el servicio militar por motivos de conciencia, basado en su convicción religiosa y sus principios morales de la no violencia. Se declaró oficialmente objetor de conciencia—cuando uno se niega prestar servicio militar—apenas después, en cuanto aprendió sobre el derecho reconocido a nivel nacional e internacional. Dos integrantes de FOR Presente por la Paz hicieron el viaje de 15 horas en bus para visitar a Jefferson y reunirse con militares como acompañantes de la organización Acción Colectiva de Objetores y Objetoras de Conciencia (ACOOC), que ha estado trabajando en el caso de Jefferson a partir de su reclutamiento.

Aunque la objeción de conciencia como derecho fundamental y ejercicio político de resistencia a la guerra ganó reconocimiento internacional durante la Primera Guerra Mundial, en Colombia se empezó a desarrollar recién en 1989, debido a unos primeros esfuerzos realizados por la Iglesia Menonita y el Colectivo por la Objeción de Conciencia (COC). El mayor logro impulsado por estas dos organizaciones fue la inclusión del derecho a la “Libertad de conciencia” en la Constitución de 1991. Este movimiento se secularizó paulatinamente, y en el año 2000 se conformó la ACOCC, colectivo que agrupaba a personas y entidades como el COC, Justapaz, la Juventud Trabajadora Colombiana (JTC) y La Fundación Creciendo Unidos (FCU).

La ACOOC de hoy en día fue creada en 2009,  y es una organización que se enfoca en la estrategia y la incidencia en su trabajo en los temas de la desmilitarización de la sociedad y el reclutamiento de jóvenes por parte de actores armados. En ese mismo año, ACOOC en coordinación con la organización sueca CIVIS y el Grupo de Interés Público de la Universidad de los Andes, logró que la corte constitucional ratificara el carácter fundamental de derecho a objetar por razones de conciencia. Actualmente a pesar del trabajo de ACOOC y otras organizaciones y redes en el país, la ideología y la práctica de la objeción de conciencia aún no son masivamente conocidas por la población civil, a esto contribuye el hecho de que muy a menudo los militares no reconozcan o nieguen el derecho.

Mientras nos estabamos esperando reunir con el teniente coronel de la Caballería Aerotransportado No. 18, tenemos unos minutos con Jefferson. Los dos miembros de ACOOC sólo tenían tiempo para unas preguntas breves, tratando de evaluar rápidamente su situación y como lo están tratando. Respondía con calma en voz baja, siendo consciente del militar presente en el salón. Como Jefferson nos había informado en conversaciones anteriores por teléfono, recibe presión constantemente por sus superiores y compañeros. Una vez lo levantaron a las 3am, y lo obligaron ponerse el uniforme y sentarse en un salón, durante la cual lo presionaron a desistir de sus convicciones por las ventajas de ser un soldado. Están haciendo a sus compañeros cumplir con ejercicios más duros, como castigo por su comportamiento. Jefferson había intentado entregar su uniforme y su arma de forma de protesta, pero esto le fue negado.

A medida que inició la reunión con el Teniente Coronel, más militares entraron en el salón. A diferencia de muchas de las brigadas de Colombia, él sabía que es objeción de conciencia. Sin embargo, no perdió tiempo en señalar el hecho de que Colombia no tiene ninguna legislación ni ley que protege este derecho. La Sentencia C-728 de 2009 de la Corte Constitucional de Colombia determinó que objeción de conciencia es un derecho fundamental derivado de los artículos 18 y 19 de la Constitución Política de Colombia, las cuales garantizan la libertad de conciencia, religión y culto. Además, Colombia firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU, que sirvió como la base para el reconocimiento official de la ONU del derecho de objeción de conciencia al servicio militar. Sin embargo, el gobierno colombiano aún no ha aprobado ninguna legislación para regular este derecho mediante una ley estatutaria.

Por lo tanto, cada caso depende en gran parte de los militares de alto nivel a cargo de un batallón y brigada específica, que cada uno tiene diferentes niveles de sensibilidad a la presión nacional e internacional. En la reuníon, uno de los mayores presentes, captó rápidamente la importancia del caso para ambos lados. "Yo sé lo que quieren hacer. Quieren establecer jurisprudencia para usar en otros casos. No lo vamos a permitir. No vamos a perder." Al destacar la falta de protección por ley, pueden intentar hacer este proceso legal lo más largo y difícil posible. ACOOC está lista para el reto, y se dedica a lograr la libertad de Jefferson. El 9 de julio, entregaron una acción de tutela como un paso oficial para iniciar el proceso judicial. Mientras ambos lados esperan los resultados de la petición, ACOOC ha publicado un comunicado oficial, y FOR Presente por la Paz está trabajando con nuestras redes internacionales y políticas para conseguir atención y apoyo para el caso de Jefferson.

Antes que terminó la reunión, ACOOC expresó sus preocupaciones sobre la presión que Jefferson está recibiendo por sus superiores y compañeros sobre sus convicciones, pero los militares las descartaron. ACOOC también pide servir como testigo, junto con las integrantes de FOR Presente por la Paz, para que Jefferson realice la entrega de su arma. Pero los militares repiten lo que habían explicado antes, “Las armas son la responsabilidad del soldado... Jefferson fue declarado un soldado a partir de su 10º día." Por primera vez en la reunión, el Teniente Coronel se dirigió a Jefferson directamente: "Si el enemigo nos empieza disparar, y nos están acercando en este salón, ¿qué harías?" Su respuesta recibe un silencio sorprendido, seguido por miradas de desaprobación: "Me escondo".

Su respuesta sirve para demostrar lo que han estado diciendo ACOOC y Jefferson. ¿De qué sirve al ejército un individuo que no quiere usar un arma, ni participar en, ni apoyar ningún tipo de acción militar? Jefferson es solo uno más entre los innumerables casos actualmente desconocidos en el país, de los cuales casi la totalidad carecen de asesoría jurídica o representación legal. Hasta que la legislación de Colombia alcance con los fallos de su propia corte y su propio apoyo a las declaraciones internacionales de la ONU, los jóvenes que se oponen a la guerra y la violencia seguirán siendo reclutados, uniformados y armados por la fuerza. Y las organizaciones como ACOOC continuarán tener que navegar por las aguas turbias de la justicia colombiana.

 

Para obtener más información sobre el caso de Jefferson Acosta, o para aprender más sobre la objeción de conciencia en Colombia, puede contactar bogota@peacepresence.org.

 


Nikki Drake forma parte del equipo FOR Presente por la Paz, una ONG internacional de acompañamiento en Colombia. Ella ha trabajado previamente para Witness for Peace en Colombia.

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